CURSO SOBRE PREVENCION DE CONDUCTAS DE RIESGO EN ADOLESCENTES DE LA ESCUELA INTERNACIONAL DE CIENCIAS DE LA SALUD IMPARTIDO EN CORDOBA

31 de marzo de 2016


El pasado mes se celebró en Córdoba el Curso sobre Prevención de Conductas de Riesgo en el Adolescente organizado por la Escuela Internacional de Ciencias de la Salud . El éxito de este curso, dirigido fundamentalmente a personal de enfermería, fue difundido por distintos medios especializados, como Diario DicenCórdoba Médica.


Diario Dicen:

El Colegio Oficial de Enfermería de Córdoba ha impartido un curso, en colaboración con la Escuela Internacional de Ciencias de la Salud, sobre Prevención de conductas de riesgo en el adolescente con el objetivo de que las enfermeras y enfermeros asistentes actualicen su formación en los problemas más frecuentes en los adolescentes desde la prevención primaria, la atención precoz y el tratamiento.
 
Ana Isabel Gutiérrez Salegui, psicóloga y docente, ha sido la encargada de impartir este curso. Para esta profesional, “trabajar la educación para la salud es fundamental para la enfermería, que debe centrarse en la atención de un colectivo especialmente vulnerable física, psíquica y emocionalmente”.

Para ello, con el curso se quieren mostrar “los problemas más habituales en los adolescentes desde la prevención primaria, la atención precoz y el tratamiento, teniendo en cuenta que las conductas de riesgo en el adolescente pueden conllevar consecuencias para toda la vida, como esquizofrenias por consumos de drogas, problemas hepáticos por consumo de alcohol, ITS (infecciones de transmisión sexual) de distinta gravedad, desde la sífilis a la hepatitis C, pasando por el VIH”.

“La intervención en los problemas del adolescente requiere la coordinación del sistema sanitario y educativo y la participación fundamental de las familias”, explica la docente.

CURSO SOBRE DESAPARECIDOS EN LOS MEDIOS: EL FARO DE VIGO

6 de marzo de 2016


Foto y artículo: El Faro de Vigo

Veinte años de una desaparición en Santiago que ocultaría un homicidio

La hermana de María José Arcos pide en Vigo que el caso no se archive y llegue a juicio

Reclama un nuevo impulso para procesar al exnovio, que sigue imputado -"La Audiencia lo dejó libre hace 4 años pero ordenó seguir la investigación y no se ha movido un papel"


"Ese señor sigue libre y mi hermana está muerta, tampoco sabemos donde está su cuerpo". Así resume Rosa Arcos la impotencia de su familia tras casi veinte años de lucha para esclarecer la desaparición en Santiago y posible asesinato de su hermana María José, hace ya casi 20 años. El cuerpo nunca apareció, lo que dificulta el proceso. Por eso y ante los cambios legislativos reclama un nuevo impulso que evite el archivo del caso y permita llevar a juicio al único sospechoso, el exnovio de María José.

"Hace cuatro años, 15 después de la desaparición de mi hermana, Ramiro Villaverde fue detenido por primera vez e ingresó en prisión por presunto delito de homicidio. La Audiencia de A Coruña le dejó después en libertad y le mantuvo la imputación al considerar que hay sospechas de que participó en su desaparición. El tribunal provincial ordenaba proseguir las investigaciones pero desde entonces, hace ya 4 años, ni el juez ni el fiscal han movido un papel. Nadie lleva la investigación", dice Rosa.
El caso María José Arcos, que al salir de casa informó de que iba a ver a Ramiro, centró ayer la jornada del curso sobre investigación de desaparecidos organizado por el Instituto de Probática e Investigación Criminal, que dirige el excomisario Ángel Galán, que al frente de la brigada especial de investigación de Madrid llevó el caso.

Rosa Arcos relató la perseverante lucha de su familia desde el día que su hermana desapareció. María José, de 35 años y funcionaria de la Xunta, era mayor de edad y en la comisaría de Santiago llegaron a la conclusión de que se había quitado la vida porque estaba enamorada de Ramiro y él estaba con otra. El millón de pesetas que le había prestado para adquirir un barco y que debía devolverle "no era motivo para matar".

Ramiro negó haber hablado con María José aquel día. Rosa se hizo con las bolsas llenas de tiques de un locutorio de Santiago y localizó tique de la llamada que hizo su hermana al sospechosos; "El comisario habló con él y le dijo que se había olvidado, que no se habían visto pero sí habían hablado".

La familia descubrió que el exnovio de María José había sido investigado judicialmente por al menos otra desaparición, un músico marido de una novia suya. Tuvieron que esperar 15 años, pero en abril de 2011 la juez de Ribeira ordenó la detención e ingreso en prisión del único sospechoso por presunto asesinato. En su casa se localizaron armas, sprays paralizantes y un recibo de 12 sacos de cal de aquella época, así como un amplio dossier de la desaparición de María José. En mayo la Audiencia de A Coruña le dejaba libre con cargos y ordenaba continuar la investigación.

 

CURSO SOBRE DESAPARECIDOS EN LOS MEDIOS: ATLÁNTICO VIGO


Foto y artículo: Atlántico Vigo

Vigo desvela los problemas en investigación de desaparecidos

Veinte años después de la desaparición de la santiaguesa María José Arcos, su hermana Rosa recordó ayer en la ciudad su lucha: “Tengo una hermana muerta, pero no tengo justicia”.

La ausencia de cadáver sigue siendo una de las mayores dificultades a la hora de demostrar un crimen y la autoría del mismo. Esta fue una de las principales premisas abordadas durante este fin de semana en una nueva jornada del Primer Curso de Investigación de Desaparecidos que se celebra en Vigo, organizado por el Instituto de Probática e Investigación Criminal (IPIC) y en la que diferentes profesionales desvelaron los “graves” problemas existentes a la hora de abordar las desapariciones.
Los expertos analizaron el caso de María José Arcos, la vecina de Santiago de Compostela que el 15 de agosto de 1996 salió de su casa a mediodía y jamás regresó. Su hermana, Rosa Arcos, presente ayer en  el curso, recordó lo que calificó de “lucha terrible” durante veinte años: “No tengo justicia y tengo una hermana muerta”.

Desde el principio, la familia de la víctima no se creyó que fuera una desaparición voluntaria. María José Arcos había quedado aquel día con su ex pareja al que, según aseguró su hermana, le había prestado un millón de pesetas para la compra de un barco. Al enterarse de que había otra persona, tenía pensado aclarar la situación y que le devolviera el dinero, explicó. Pero no regresó. Su coche fue hallado unos días después junto al Faro de Corrubedo. Dentro estaba el bolso de la víctima, bajo el asiento y en el vehículo no se encontró ni una sola huella, ni tan siquiera de ella.

La familia consiguió todo tipo de pruebas que llevó a la Policía y se entrevistó con jueces, fiscales, ministros y hasta el presidente del Gobierno. Hace cinco años, se retomaba la investigación y se detenía al exnovio, sobre quien siempre recayeron las sospechas, y se puso en libertad con la orden de continuar recabando pruebas